Ben Franklin dijo la famosa frase: "El tiempo perdido nunca se recupera. El tiempo es dinero... Despérdielo ahora. Páguelo después". Estas palabras resuenan en el entorno actual, donde las empresas exitosas siempre buscan maximizar el rendimiento y la eficiencia, y minimizar el tiempo necesario para lograrlo.
El proceso de bridas ciegas implica atornillar y desatornillar una brida sólida a una válvula para realizar una prueba de presión de válvula. Las bridas ciegas se han utilizado para probar válvulas desde que estas existen. Son adecuadas para las pruebas, pero el proceso es muy intensivo en tiempo y mano de obra, e implica el almacenamiento, la búsqueda de los pernos y juntas necesarios, la ubicación de la válvula cerca del equipo de prueba y, en algunos casos, hasta una hora para ensamblar la brida antes de probar la válvula.
Otros desafíos de las bridas ciegas incluyen:
- ¿Prueba diferentes tamaños de válvulas? El brida ciega requiere dos bridas para cada tamaño y clase de presión de la válvula a probar.
- ¡Más tiempo! El atornillado requerido variará en cantidad, longitud y diámetro según la clase de presión de la válvula. Las clases más altas requieren pernos más grandes, llaves de impacto, multiplicadores de torque y/o llaves dinamométricas hidráulicas. Cada paso añade tiempo, que puede ser una hora o más por brida.
- El almacenamiento de bridas ciegas, pernos y equipos ocupa una cantidad considerable de espacio en el suelo.
- Normalmente, se requiere una junta consumible para cada sellado de brida ciega.
- Las bridas ciegas no facilitan el llenado completo de la válvula con agua para la prueba.
- El uso de bridas ciegas es un proceso muy manual, y el riesgo de lesiones se incrementa.
Para la prueba de válvulas, existen alternativas al uso de bridas ciegas que pueden ahorrar a los operadores mucho tiempo y dinero, aumentar considerablemente la producción y proporcionar un entorno de trabajo mucho más seguro.




